Fases del desarrollo Low Code

Fases del desarrollo Low Code

En el presente artículo, Fases en el desarrollo Low-Code, vamos a indicar cuáles son los pasos a seguir para asegurarnos el éxito de un desarrollo con plataformas de baja codificación y analizar alguna de las causas por las que cada vez más se está apostando por estas tecnologías.

Hoy en día, los departamentos de TI no disponen de los suficientes recursos para suministrar todo el software que las organizaciones demandan. En este contexto, las organizaciones están obligadas a redefinir su modelo de trabajo, y se están apoyando en tecnologías de baja codificación.

Es conveniente que revisemos qué estamos haciendo ahora y cómo lo gestionamos, como paso previo a iniciar el cambio. Tenemos que asegurarnos que en nuestro equipo está instaurada la cultura de la colaboración, y si no es así, fomentarla y exigirla.

Necesidades del negocio vs. Capacidad del departamento de tecnologías de la información.

Metodologías de programación

El concepto metodología hace referencia a un plan establecido para cumplir ciertos objetivos. Si nos ceñimos al desarrollo de software, podemos definir los siguientes puntos como parte del plan:

  • Definir las actividades que se van a llevar a cabo en un proyecto
  • Identificar la información y recursos con los que contamos
  • Unificar criterios
  • Establecer puntos de control
  • Asegurar la calidad final del producto
  • Generar la documentación adecuada
  • Mantenimiento posterior

En la actualidad, existen muchas metodologías de programación, pero la realidad es que todas tienen unas raíces comunes. Y en todas ellas reconoceremos rasgos de las otras, aunque es cierto que Agile parece encajar más con Low-Code por su enfoque hacia las entregas rápidas (prototipos) y por su orientación hacia el trabajo en equipo, y, en definitiva, hacia la innovación.

Obviamente, en este artículo no vamos a entrar en detalle en las características de cada de una de las metodologías pero sí vamos a centrarnos en las fases de desarrollo Low Code.

Fases de desarrollo Low Code en la práctica

Todo desarrollo de software tiene como fin dar respuesta a la necesidad de una organización y nunca debemos perder de vista este objetivo. Centrarse demasiado en la metodología puede hacer que perdamos de vista la necesidad por la que arrancamos el proyecto en un primer momento.

7 fases del desarrollo Low Code: análisis de requerimientos, planificación, diseño de la aplicación, desarrollo del software, pruebas o testing, entrega final y manteniemiento.

Análisis de requerimientos

La mejor manera de iniciar un proyecto es describir qué se necesita e indicar qué nos gustaría tener. Obviamente, cuanto mayor sea el nivel de detalle, mayor feedback obtendremos.

Partiendo de esta primera reseña, abordaremos un análisis más profundo para obtener los requerimientos necesarios y los flujos de la aplicación. En este momento es importante determinar qué reglas del negocio inciden sobre la funcionalidad que necesitamos.

Además, habrá que determinar con qué datos vamos a trabajar y si necesitaremos integrar con algún otro componente de software. También es el momento de abordar cuestiones de seguridad del software.

En esta etapa, es necesario acordar las reuniones que sean necesarias con los usuarios finales. Estas sesiones, informativas y de seguimiento, servirán para alinear la aplicación con las necesidades y expectativas de los usuarios.

Planificación

Una vez definidas las necesidades, iniciaremos la fase de planificación del proyecto. Generalmente, se creará un cronograma de trabajo donde se especificarán las actividades y tiempos en que estas se ejecutarán. En esta fase, también definiremos las entregas parciales y las reuniones asociadas a estas.

Lógicamente, habrá que establecer los equipos que van a participar en el proyecto y el rol que van a desempeñar las personas que los componen.

Por último, se realizará una reunión con el equipo para explicar el proyecto y la asignación de tareas. Finalmente se abrirá un turno para que cada especialista aporte sus ideas.

Diseño de la aplicación

Especificados los requerimientos y el flujo del programa, el equipo de diseño empezará a trabajar con las pantallas y formularios. La finalidad de este trabajo es hacer una primera presentación a los usuarios para que nos den sus opiniones. Si la reunión es satisfactoria, procederemos a diseñar los flujos secundarios y pantallas complementarias.

Desarrollo del software

En esta etapa ya están definidos los requerimientos del alcance del proyecto y el flujo de la aplicación, por lo que el equipo de desarrollo puede empezar su trabajo.

Es importante que se reúnan los equipos de planificación y programación para definir los entregables que se mostrarán al usuario. Esta planificación podrá ampliarse o reducirse en cualquier momento, si se considera oportuno.

Pruebas o testing

Los usuarios finales deberán validar y pasar sus recomendaciones al equipo de desarrollo por cada una de las entregas recibidas. A su vez, el equipo de desarrollo realizará pruebas técnicas para verificar que la aplicación funciona según las especificaciones establecidas. Este ciclo se repetirá por cada entrega establecida, incluyendo la entrega final, y siempre se podrá volver atrás.

Entrega final

Una vez comprobadas las funcionalidades de la aplicación, esta pasará al entorno de producción. En función de la complejidad del software, puede ser interesante planificar cursos para formar a los usuarios finales de la solución.

El software final debería tener una ayuda para guiar al usuario, además de estar documentado.

Mantenimiento

Durante la vida útil de la aplicación, será necesario actualizarla, introducir mejoras e incluso desarrollar nuevas funcionalidades. Además, será necesario dar soporte técnico y solucionar posibles incidencias que pudieran surgir.

Low Code, la metodología de implementación ágil

Las plataformas Low-Code se están consolidando dentro de las organizaciones porque optimizan los proyectos de transformación digital. Como hemos visto, al describir las fases de desarrollo Low-Code, el proceso de desarrollo se ha simplificado y enfocado al usuario final.

En contraposición, los modelos de desarrollo tradicional están mostrando su ineficacia para mantener los ritmos de trabajo actuales. La falta de recursos y la poca participación del usuario de negocio en los desarrollos están jugando en su contra.

Pero hay otros factores, que a continuación exponemos, que aportan mucho valor a las herramientas de baja codificación.

La innovación en manos de las personas

La tecnología debe facilitar, no convertirse en barrera. Utilizar programación tradicional es un obstáculo que impide que las personas con conocimientos de negocio participen en el desarrollo.

Es necesario simplificar el proceso de creación porque una vez liberados de la complejidad podemos centrarnos en la innovación.

Entregas parciales a los pocos días

Las plataformas Low Code permiten generar aplicaciones mediante una interfaz visual y se apoyan en componentes preconfigurados para los automatismos. Estas facilidades contribuyen a minimizar el número de errores y permiten hacer entregas parciales incluso en fases muy iniciales del desarrollo. De esta manera, el usuario puede empezar muy pronto a aportar sus opiniones e ideas y, por lo tanto, el software final estará muy adaptado a sus necesidades.

Empoderando al usuario

Es muy importante que el usuario final de la aplicación participe de forma activa en el desarrollo de software, aportando su conocimiento de negocio y detallando la funcionalidad que precisa para asegurar que el producto final está alineado con las necesidades.

En definitiva, las plataformas Low-Code son la pieza definitiva en el engranaje de las organizaciones para ganar la agilidad y multidisciplinariedad que necesitan para seguir siendo competitivos.

Tomás Martí
tomas.marti@auraportal.com